BABEL

2011-2013 > “BABEL” A modo de recuento histórico: “Babel es el nombre hebreo bíblico por el que se conoce a la ciudad mesopotámica de Babilonia donde se llevó a cabo un intento infructuoso de erigir una torre de altura suficiente para alcanzar el cielo: la célebre torre de Babel, el nombre de la ciudad derivaría del verbo hebreo balbál («confundir»), puesto que allí sería donde Dios confundiera las lenguas de los hombres, Babilonia identificada como fuente de lascivia y soberbia, llegando a ser descrita como “La Gran Ramera” Pero la leyenda de la torre reposa sobre una realidad, pues existía en efecto en Babilonia una construcción de varios pisos y de origen desconocido, que era ya restaurada en tiempos de Nabopolasar (625-605 AC), fundador de la dinastía caldea. Inclusive, esta construcción se llamaba Etemenanki, que puede ser interpretado como «la mansión de lo alto entre el cielo y la tierra». Etemenanki en sus bases debía alcanzar el mundo subterráneo y hacer de este modo que su cúspide llegara hasta el cielo. De acuerdo con la Biblia (principal fuente de los relatos), Dios para evitar el éxito de la edificación, castigar la soberbia y la confrontación, hizo que los constructores comenzasen a hablar diferentes idiomas y se dispersaron por toda la Tierra.” *(Descripción elaborada desde la confrontación de diversas fuentes) Se toma el concepto y nombre de Babel para la realización de esta pieza escultórica conformada por torres de monedas de diversos países y de diversos valores de cambio, apiladas unas sobre otras y atravesadas por un tornillo del cual en la cúspide de la torre se puede observar su cabeza, como elemento significativo del paradigma moderno de la construcción racionalista como método de progreso, a la vez que sistema de aprensión para mantener la estabilidad. La metáfora evoca el hecho de la búsqueda de un acuerdo común de entendimiento que es infructuoso en el habla, un aspecto en el que sí coinciden las distintas culturas es la práctica del comercio e intercambio de productos por un ente abstracto como lo es el dinero, a la vez la creencia que poseer llevara a la felicidad y a la consecución de cualquier deseo es tomado como reflexión acerca de lo que el cielo podría representar para las sociedades contemporáneas. Se circunscribe esta pieza en la serie de paisajes camuflados, ya que las monedas indistintamente de su procedencia en sus caras suelen tener imágenes del territorio a donde pertenecen, entre ellos, recursos naturales, una descripción de la historia que unifica e identifica los miembros de cada estado nación, al estar apiladas se esconden estas informaciones dejándose ver solo fragmentos de sus iconos y sin embrago son reconocibles por quienes las usan, es una manera de mimesis, de entrecruzamiento, de unificación.